Una reserva de valor confiable
No se puede negar que el oro es físicamente atractivo, pero también lo son muchos otros activos. La razón por la que el oro ha servido como reserva de valor durante tanto tiempo es su estabilidad física. A diferencia de la mayoría de los metales, no se corroe y, a diferencia de otros objetos preciosos, como las obras de arte, es esencialmente indestructible.
Hoy en día, la estabilidad del oro se traduce al ámbito de la inversión: su precio suele mantenerse incluso cuando los de otros activos, como la renta variable, la renta fija y los bienes inmuebles, caen en picada. Por esto es una parte sustancial de las carteras equilibradas de muchos inversionistas. Y no solo los inversionistas aprecian la capacidad del oro para actuar como refugio seguro. Los bancos centrales de todo el mundo son grandes compradores de oro, el cual usan como reserva de valor y para diversificar sus reservas, reduciendo así su exposición a la volatilidad de las divisas en papel que poseen.
Protección contra la inflación
Una de las características más atractivas del oro es su capacidad para proteger contra la inflación a largo plazo. Debido a los efectos de la inflación, las divisas pierden valor con el tiempo. Un buen ejemplo de esto son los cambios en los precios de la vivienda. En 1929, el precio medio de la vivienda en EE.UU. rondaba los 6.500 USD. En 2024, el precio medio de la vivienda se disparó hasta los 420.000 USD, lo que demuestra lo mucho que se ha devaluado el dólar en ese periodo.
Sin embargo, en 1929, 10 kg de oro valían unos 7.300 USD, suficiente para comprar una casa promedio. Pero en 2024, la misma cantidad de oro valía unos 830.000 USD, casi suficiente para comprar dos casas. Dejando a un lado los riesgos de seguridad, esto indica que es mucho mejor guardar oro debajo de la cama que dinero en efectivo.
¿Qué hace subir el precio del oro?
El oro no es como otras inversiones tradicionales: no genera ingresos y su suministro es finito, por lo que tiene diferentes motores de rentabilidad. Con frecuencia en contraposición a la inflación, la volatilidad y las tensiones geopolíticas, estos son los cuatro factores que hacen subir el precio del oro:
1. Cuando los mercados bursátiles son volátiles y las tensiones geopolíticas son grandes
Este tipo de acontecimientos pone nerviosos a los inversionistas, que huyen de los activos de riesgo y se refugian en activos seguros, como el oro. Entre los episodios pasados en los que el oro experimentó una fuerte subida están la pandemia de COVID (subió alrededor de un 30% entre enero y agosto de 2020), el Brexit (subió un 20% en las horas posteriores a los resultados del referéndum) y la disputa comercial entre EE.UU. y China de 2018-19 (que hizo que el oro subiera alrededor de un 20%).
2. Cuando bajan las tasas de interés y viceversa
Esto se debe a que la tenencia de oro implica un costo de oportunidad, ya que no proporciona ingresos por sí mismo, por lo que cuando las tasas de interés son altas el costo de oportunidad es mayor, puesto que es posible recibir mayores ingresos de otras clases de activos que cuando las tasas de interés son bajas.
3. Cuando el dólar pierde valor
En parte, esto se debe a que el precio del oro suele cotizarse en dólares estadounidenses. Así, cuando el dólar se debilita, hacen falta más dólares para comprar la misma cantidad de oro. Pero los investigadores han descubierto que el oro también tiende a subir cuando otras monedas caen, lo que indica que actúa como una moneda en sí.
4. Cuando hay una fuerte demanda por parte de inversionistas y bancos centrales
La demanda tiene un fuerte impacto en los precios del oro. La demanda de joyas de oro, que se observa especialmente en China e India, también puede influir en los precios, sobre todo en determinadas temporadas. A diferencia de muchas otras clases de activos, la oferta de oro no puede aumentar fácilmente para satisfacer el incremento de la demanda: se calcula que hay menos de 250.000 toneladas de oro en todo el mundo, y los mineros tardan mucho tiempo en aumentar su producción.
2024 fue un buen ejemplo de algunos de estos factores, ya que el oro repuntó a lo largo del año. Este periodo estuvo marcado por las intensas tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y Ucrania, la bajada de las tasas de interés y las fuertes compras de los bancos centrales.
Cómo invertir en oro
El oro es claramente una inversión atractiva para muchos inversionistas, pero ¿cuál es la mejor forma de acceder a él? La más obvia es comprar oro físico, ya sea en forma de lingotes, monedas o joyas. El principal problema de este enfoque es el riesgo de seguridad que supone la tenencia de oro físico y el costo de su almacenamiento. He aquí algunas otras formas de poseer oro sin tener que mantener oro en su forma física.
Fondos cotizados en bolsa (ETF)
Un ETF u otro fondo de inversión que compre oro podría ser una buena opción para los inversionistas que deseen incorporar oro a sus carteras. Estos fondos conllevan comisiones, por supuesto, y pueden requerir inversiones mínimas, pero es el enfoque que elige la mayoría de los inversionistas. Cada acción representa una cantidad fija de oro, como una décima de onza, y es posible comprar y vender ETF al igual que acciones de empresas. Por eso, es una de las formas más sencillas de invertir en oro, especialmente para los pequeños inversionistas, ya que la inversión mínima es solo el precio de una acción del ETF.
Fondos mutuos
Muchos fondos mutuos poseen lingotes de oro y empresas del sector del oro como parte de sus carteras habituales, lo que facilita la incorporación del oro en una cartera equilibrada. Sin embargo, solo unos pocos fondos mutuos se enfocan exclusivamente en la inversión en oro, ya que la mayoría posee también otras materias primas. La ventaja de incluir fondos mutuos enfocados en el oro en su cartera son el bajo costo y la pequeña inversión mínima requerida, la diversificación entre diferentes empresas y la ausencia de la necesidad de investigar a cada empresa individualmente.
Futuros y opciones sobre el oro
Para los inversionistas más experimentados o de mayor envergadura, los futuros y las opciones son también una oportunidad para invertir en oro. Los futuros son contratos para comprar o vender una cantidad determinada de un artículo en una fecha concreta del futuro. Los inversionistas suelen invertir en futuros porque las comisiones son muy bajas y los requisitos de margen muy inferiores a las inversiones en renta variable tradicionales. Los contratos de futuros sobre oro están estandarizados y representan una cantidad predeterminada de oro. Algunos contratos se liquidan en dólares, mientras que otros se liquidan en oro.
Por otra parte, las opciones sobre futuros son una alternativa a la compra directa de un contrato de futuros. Los titulares de opciones pueden comprar el contrato de futuros dentro de un plazo determinado a un precio preestablecido. Una de las ventajas de las opciones es que apalancan la inversión original y limitan las pérdidas en función del precio pagado. El inconveniente de una opción es que el inversionista debe pagar una prima por encima del valor subyacente del oro para poseer la opción. Debido a la naturaleza volátil de los futuros y las opciones, pueden ser inadecuados para muchos inversionistas.
Empresas mineras
Otro enfoque es invertir en acciones de empresas dedicadas a la extracción de oro. Cuando sube el precio del oro, estas empresas suelen beneficiarse, ya que aumentan sus beneficios. A diferencia del oro propiamente dicho, también pueden proporcionar ingresos en forma de pago de dividendos. El inconveniente es que las empresas mineras también pueden sufrir riesgos, como huelgas laborales o inestabilidad política en los países mineros.
Como ocurre siempre al decidir cómo invertir, todo depende de sus objetivos de inversión. ¿Busca estabilidad a largo plazo, beneficios a corto plazo o diversificación de la cartera? También es importante recordar su tolerancia al riesgo: el oro es un activo refugio, pero su precio puede bajar, lo que puede provocar más volatilidad de la deseada.